El plan, a tu servicio
Porque la vida no siempre lo pone fácil. Es normal, y está bien.
Hay días en que duermes poco, en que te cuesta encontrar la motivación o en que algo te duele, por mil motivos distintos. La vida no se puede controlar, y tu entrenamiento no debería fingir que sí. El plan está para ayudarte, no para atarte.
Por eso, antes de cada sesión, la app te pregunta cómo estás: cómo has dormido, cuánta energía tienes y si notas alguna molestia. Con tus respuestas, la sesión se ajusta a tu día: seguimos adelante, la hacemos más suave o, si hace falta, descansas. Porque sí: descansar también forma parte del entrenamiento.



cuidándolas.






